domingo, 19 de agosto de 2018

Los Chuschagasta Justicia Para Javier Chocobar


28 DE AGOSTO DE 2018 
INICIO DEL JUICIO ORAL POR EL ASESINATO DE NUESTRA AUTORIDAD JAVIER CHOCOBAR.

PRONUNCIAMIENTO DEL DTO. ANTROPOLOGÍA DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y HUMANIDADES EN CONJUNTO CON LA MAESTRÍA Y EL DOCTORADO EN CIENCIAS ANTROPOLÓGICAS. (UNIV. NACIONAL DE CÓRDOBA)
La imagen puede contener: texto

¡JAVIER CHOCOBAR PRESENTE! 

¡CARCEL PARA LOS ASESINOS! 

¡MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA Y TERRITORIO!

Información del Juicio:
- Fecha y Hora: 28 de agosto de 2018 a las 09:00 hs.
- Lugar: Fuero Penal del Poder Judicial de Tucumán, sito en calle España 430, piso 5, en la ciudad de San Miguel de Tucumán.


Voceros de la Comunidad Los Chuschagasta:
- Ismael Chocobar (11) 1533777684
- Nancy Chocobar (11) 1558396726

Correo electrónico: loschuschagastadiaguitas@gmail.com 

miércoles, 15 de agosto de 2018

¡JUSTICIA POR JAVIER CHOCOBAR! INICIA EL JUICIO ORAL


Nosotros, Diaguitas, Pueblo-Nación Preexistente, vivimos en nuestro Territorio ancestral en el Valle de Choromoro, en el actual departamento de Trancas, provincia de Tucumán, organizados en la Comunidad Indígena Los Chuschagasta con personería jurídica Nº 03/ RENACI – INAI, por manda de la Constitución Argentina Art. 75 Inc. 17, 22 y la Constitución provincial Art. 149. Territorio reconocido en su ocupación actual, tradicional y pública, Res. INAI Nº 450/2014 ley Nº 26160 y sus prórrogas. 

Nosotros, niños, niñas, mujeres, hombres, jóvenes y mayores, sufrimos en carne propia el ataque terrateniente y el asesinato deliberado de nuestra autoridad comunitaria Javier Chocobar aquel día nefasto del 12 de octubre de 2009 por defender nuestro territorio. 

Nos dirigimos a toda la sociedad para comunicar que tras 9 años de impunidad, el 28 de agosto de 2018, a las 9:00 hs, se dará inicio al Juicio Oral por el homicidio de la autoridad Diaguita Javier Chocobar. El mismo se llevará adelante en la Cámara en lo Penal, Sala IV, de la Provincia de Tucumán, ante un tribunal constituido por los jueces Wendy Kássar, Emilio Páez de la Torre y Gustavo Romagnoli. 

Existen evidencias contundentes del asesinato de nuestra Autoridad, entre ellas, un video de los momentos previos al hecho, en el cual se pueden ver y escuchar con claridad las amenazas y el uso de armas de fuego contra miembros de nuestra comunidad por parte del terrateniente Darío Luis Amín, quien se dirige hacia los comuneros con violencia, prepotencia e impunidad, con aires de patrón de estancia. El mismo estaba secundado por Luis Humberto Gómez y José Eduardo Valdivieso, dos ex -policías vinculados al Terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico militar. 

Asimismo, hay incontables antecedentes de las intimidaciones llevadas a cabo por parte de los Amín contra los Chuschagasta, asentadas en denuncias realizadas ante la justicia tucumana a lo largo de muchos años. 

La demora del Juicio evidencia entramados de poder y lógicas dilatorias que aún están vigentes burdamente en las provincias, en donde las familias tradicionales de la oligarquía terrateniente aún mantienen importantes posiciones, con influencia en los distintos poderes del Estado y en estrecha relación con las fuerzas de seguridad y la justicia. Prueba de ello es el hecho de que los asesinos de Javier Chocobar nunca fueron encarcelados. 

En estos largos 9 años de lucha por justicia para nuestra autoridad tradicional la violencia por parte de los Amín continuó y se profundizó impunemente a través de amenazas y hostigamiento a distintos miembros de la familia Chocobar, haciéndose presentes de manera intimidante en nuestro territorio. Los que eran niños en ese momento crecieron con miedo. Las secuelas físicas y psicológicas marcaron a toda la Comunidad y Pueblo. 

No obstante ello, Los Chuschagasta, hemos tomado la decisión política de transformar ese dolor en acción. Durante ocho años y diez meses salimos a las calles tucumanas para exigir justicia, y el juicio es producto de esta lucha. Pero fuimos más allá, ya que creemos que la mejor forma de recordar a nuestra autoridad Javier Chocobar es dar continuidad a su lucha y a su trabajo por su Pueblo. Con la fuerza de su memoria, durante estos años hemos profundizado el proceso de fortalecimiento identitario, cultural, político y organizativo de la comunidad en nuestro Territorio. 

Desde Chuschagasta exigimos Justicia y que el resultado de este juicio sirva para establecer un antecedente para los conflictos territoriales que vivimos y compartimos los Pueblos Originarios a lo largo y ancho del país. El Contexto político actual es crítico. Los Pueblos Originarios volvemos a ser víctimas de un arcaico discurso racista, de criminalización y persecución por parte de la actual gestión del Gobierno Nacional, mediante el cual pretenden construirnos como sujetos peligrosos con la receta del enemigo interno, para justificar la represión y el avance de las empresas extractivas sobre nuestros territorios. 

A la par, las áreas de gobierno destinadas a la política indígena están completamente desfinanciadas, fueron destruidas o quedaron a cargo de personas que no son idóneas ni tienen conocimientos necesarios para llevar adelante la gestión. El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas está abandonado, no hay acompañamiento jurídico a los Pueblos Originarios sus organizaciones y comunidades, los funcionarios nunca se hicieron presentes en nuestro territorio. 

Por todo ello, convocamos a las organizaciones y comunidades de Pueblos Originarios, organizaciones sociales, políticas, organismos de Derechos Humanos y a la sociedad en general a acompañarnos, con su presencia física o mediante pronunciamientos públicos, en esta nueva instancia de lucha, esta vez en la arena judicial, para pedir JUSTICIA POR JAVIER CHOCOBAR! 


¡JAVIER CHOCOBAR PRESENTE! 

¡CARCEL PARA LOS ASESINOS! 

¡MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA Y TERRITORIO!

Información del Juicio:
-        Fecha y Hora: 28 de agosto de 2018 a las 09:00 hs.
-        Lugar: Fuero Penal del Poder Judicial  de Tucumán, sito en calle España 430, piso 5, en la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Voceros de la Comunidad Los Chuschagasta:
-        Ismael Chocobar (11) 1533777684
-        Nancy Chocobar (11) 1558396726  

Correo electrónico: loschuschagastadiaguitas@gmail.com 

martes, 14 de agosto de 2018

"El cáncer, la infertilidad y la diabetes son por la comida" : NOS ESTAMOS ENVENENANDO



“El aumento de enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes y el cáncer está directamente relacionado con los alimentos que comemos. Las hormonas sintéticas presentes en los fertilizantes y pesticidas que entran en contacto con la comida son muy peligrosas para la salud y no suelen detectarse en los análisis toxicológicos, por lo que se invalida el principio de que la ‘dosis hace el veneno’”. Con esta advertencia a modo de carta de presentación, la galardonada documentalista y periodista Marie-Monique Robin nos introduce en el mundo de la agroindustria, su campo de investigación desde hace más de una década, y sobre el que versa su último ensayo: Las cosechas del futuro. Cómo la agroecología puede alimentar al mundo (Península).

Una obra fruto del análisis comparativo de diversos sistemas de producción alimentaria que, en sintonía con otras anteriores como Nuestro veneno cotidiano y El mundo según Monsanto, cuestiona el mito de que la bajada del precio de los alimentos o de que el fin del hambre en el mundo solo son posibles mediante la producción industrial de alimentos. La principal novedad que aporta la autora gala con este último libro es que existe una alternativa demostrable, “más sobresaliente de lo que creía antes de iniciar la investigación”, y que se llama agroecología.


La transición de la agroindustria a la agroecología todavía es posible, explica Robin, pero aun existiendo la voluntad política necesaria para propiciar los cambios legislativos que la permitan, “llevará muchos años descontaminar las tierras y las aguas subterráneas hasta poder producir alimentos sanos”. Es por ello que urge, en primer lugar, limitar el uso de pesticidas y transgénicos. “España es el país más permisivo de la UE con el cultivo de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) y la comercialización de otras sustancias tóxicas, como el bisfenol A que en otros lugares como Francia está prohibido”.

Una permisividad, alerta la autora gala, con unas consecuencias más que visibles: “Las parejas españolas son las que más problemas tienen de infertilidad en toda Europa, al afectar a una de cada cuatro”. Al mismo tiempo, los cánceres de cerebro y la leucemia están creciendo a un ritmo anual del uno al tres por ciento entre los niños, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ponen también de relieve el auge del origen fetal de las enfermedades en la edad adulta (presuntamente por el tipo de alimentación de la gestante). “La propia Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ya se está dando cuenta de estas consecuencias y reconociendo las deficiencias del principio toxicológico de que 'la dosis hace el veneno’ debido a las indetectables hormonas sintéticas, como demuestra la mayoría de literatura científica sobre esta cuestión”, apunta Robin.

El cenit del petróleo lo será también de la comida barata

Tradicionalmente se ha relacionado el bajo coste de los alimentos con los monocultivos, el uso de pesticidas y fertilizantes para reducir las plagas, así como otras técnicas modernas de producción a gran escala. Sin embargo, Robin afirma que “los precios de los alimentos que compramos en el supermercado son completamente falsos porque no incluyen los costes directos ni los indirectos”.

Los gastos derivados del tratamiento de las aguas contaminadas, del pago de las tasas por los gases de efecto invernadero, de las subvenciones (para el gasóleo, para exportar o directamente de la Política Agraria Común de la UE), así como de los sistemas públicos de salud, por el aumento de enfermos crónicos, son algunos de los costes asociados a la agroindustria que no se incluyen el precio de origen. “Si sumamos todos estos costes a los productos en origen, su precio subiría y serían más caros que los ecológicos”. Además, añade Robin, más de la mitad del precio está engordado por los intermediarios y finalistas.

Una realidad de la que no estamos muy lejos, según la autora gala, para quien antes o después tendrá que dispararse el precio de la comida, ya sea por el fin de las subvenciones (como se prevé con la PAC), por la creciente especulación bursátil con las materias primas en los mercados de futuro, o por el no menos inminente encarecimiento de los combustibles fósiles como el petróleo y el gas, debido a su cenit.

Los productos químicos utilizados en la agroindustria se elaboran a partir de petróleo y gas, por lo que un aumento en el precio de estos recursos, junto a la escasez de agua, pondría a la agroindustria en la encrucijada. “Esta es la gran debilidad de las industrias alimentarias. Se sustentan sobre un modelo que depende de los combustibles fósiles, y está claro que el precio de éstos será cada vez mayor, por lo que el de los alimentos será parejo. No tiene sentido que la alimentación en el mundo dependa de la producción de petróleo en una región tan convulsa como es Oriente Medio”, lamenta Robin.

Alimentos saludables en un mundo sostenible

Las perniciosas consecuencias para la salud y el medio ambiente de la agricultura industrial, así como la crónica de una muerte anunciada que Robin comenzó a describir antes incluso de que se produjesen las primeras crisis alimentarias en Latinoamérica (relacionadas con los biocarburantes) han llevado a la francesa a recorrerse el mundo en busca de alternativas ecológicas. Después de estudiar diferentes técnicas agroecológicas pudo comprobar que su rendimiento puede ser mayor que con técnicas propias de la agroindustria.

“Muchas veces, cuando hablamos de agroecología pensamos que se trata de volver a las técnicas empleadas por nuestros abuelos. No es así, se trata de prácticas mucho más complejas que dependerán de la zona geográfica donde se desarrollen, del tipo de cultivo o del tipo de tierra”, explica la autora. Sin embargo, Robin sí pudo comprobar que todos ellos coincidían en un principio básico: la complementariedad. “Se trata de un principio común mediante el que se busca complementar la biodiversidad del medio, mediante rotación de cultivos o interfiriendo en los ciclos biológicos de los insectos, para prevenir plagas y aumentar la producción”.

La demanda de productos ecológicos por parte de los consumidores ha aumentado proporcionalmente al deterioro de la cadena alimentaria, “pero la oferta todavía no llega para abastecerlos a todos”, apunta Robin. Para hacerla extensiva a todo el mundo no llega con la concienciación del consumidor, que al fin y al cabo es el que más poder detenta con sus decisiones de compra, sino que se necesitan medidas políticas concretas.

Entre las propuestas más urgentes para facilitar el cambio, la periodista cita “la prohibición de la especulación con alimentos, el fomento de la soberanía alimentaria mediante una férrea protección de los mercados y agricultores locales, y el acortamiento de las cadenas de distribución buscando conexiones directas entre consumidores y productores”. Solo mediante la eliminación de los intermediarios y finalistas, explica la francesa, el precio de los alimentos orgánicos se reduciría hasta en un 90%.

Las bases para posibilitar un cambio de modelo están puestas “desde hace muchos años”, pero de no iniciarse una pronta transición, advierte Robin, “no podremos anticiparnos a las crisis alimentarias que resurgirán en cualquier momento”.

Publicado: 

miércoles, 8 de agosto de 2018

JUSTICIA POR JAVIER CHOCOBAR: SE INICIA EL JUICIO ORAL


Comunidad Los Chuschagasta del Pueblo Nación Diaguita

Personería Jurídica Nº 03 (RENACI – INAI)

Relevamiento Jurídico Catastral (Ley N° 26160 - Res. INAI Nº 450/2014)

6 de agosto de 2018



Pronunciamiento


¡JUSTICIA POR JAVIER CHOCOBAR!

Nosotros, Diaguitas, Pueblo-Nación Preexistente, organizados en nuestro Territorio ancestral en el Valle de Choromoro, actualmente departamento de Trancas, provincia de Tucumán.

Nosotros, Los Chuschagasta, ajustados al derecho occidental, constituidos frente al Estado argentino como comunidad indígena con personería jurídica Nº 03/ RENACI – INAI, según lo establece la Constitución Argentina en su Art. 75 Inc. 17 y la Constitución provincial en su Art. 149. Con relevamiento jurídico catastral bajo resolución INAI Nº 450/2014, según lo estable la ley Nº 26160, mediante el cual se nos reconoce la ocupación actual, tradicional y pública.

Nosotros, Pueblos Originarios, que hemos vivido en este Territorio desde siempre, generación tras generación, y sobrevivido a la colonización en todas sus formas.

Nosotros que hemos resistido todo tipo de atropellos por parte de un Estado que conformó sus bases sobre el Genocidio Originario.

Nosotros que una y otra vez debemos probar nuestra Preexistencia milenaria ante un Estado que tiene apenas 200 años de conformación.

Nosotros, más de 40 pueblos con cultura, identidad y saberes ancestrales, llamados con desprecio “indios” o con pena “sectores vulnerables”.

Nosotros, testigos clave del saqueo de nuestros recursos naturales y la destrucción de nuestros Territorios. Históricamente ultrajados y despojados en nombre de la “civilización” y el “progreso”.

Nosotros, niños, niñas, mujeres, hombres, jóvenes y mayores, que vivimos en carne propia el asesinato de nuestra autoridad comunitaria Javier Chocobar desde aquel día nefasto del 12 de octubre de 2009.

Con dolor y emoción comunicamos a toda la sociedad:

Tras 9 años de impunidad, el 28 de agosto de 2018, a las 9:00 hs, se dará inicio al Juicio Oral por el homicidio de nuestra autoridad Javier Chocobar. El mismo se llevará adelante en la Cámara en lo Penal, Sala IV, de la Provincia de Tucumán, ante un tribunal constituido por los jueces Wendy Kássar, Emilio Páez de la Torre y Gustavo Romagnoli.

Si bien celebramos que se haya fijado la fecha para el juicio, esta noticia nos llega con el dolor y la tristeza de no tener a Javier entre nosotros, y con la bronca e impotencia de saber que su muerte era evitable.

La dilación del proceso judicial, como así también la desidia y el desamparo del Estado ante las hostilidades sufridas durante todos estos años, nos obliga, como sociedad, a reflexionar y cuestionar las desigualdades de acceso a la Justicia que debemos enfrentar los Pueblos Originarios.

Existen evidencias contundentes del asesinato de nuestra Autoridad, entre ellas, un video de los momentos previos al hecho, en el cual se pueden ver y escuchar con claridad las amenazas y el uso de armas de fuego de los asesinos frente a la comunidad desarmada, resaltando la violencia y prepotencia con que el terrateniente Dario Luis Amin se dirige hacia los comuneros con actitud de patrón, secundado por Luis Humberto Gómez y José Eduardo Valdivieso, dos ex -policías vinculados al Terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico militar.

Asimismo, hay incontables antecedentes de las intimidaciones llevadas a cabo por parte de los Amin contra los Chuschagasta, asentados en denuncias realizadas por la comunidad a lo largo de muchos años.

Al respecto, en febrero de este año la sentencia “Chiarello, Dante Vicente y Otros s/recurso de casación” estableció que “la titularidad dominial de las tierras que posee la Comunidad, encuentra precedentes” y que con estos se “acredita la posesión de la tierra durante generaciones antepasadas”. En este fallo, el representante de Ministerio Público Fiscal expresó que “…El asesinato de Javier Chocobar, ocurrido en el mes de octubre del año 2009, aconteció en el contexto de una disputa territorial innecesaria, pues la Ley 26.160 declaraba la emergencia en materia de posesión” (…) “La imposibilidad de haber evitado la muerte de un ser humano, evidencia un déficit en la administración de justicia. Máxime, cuando los integrantes de Chuscha, siempre estuvieron a derecho, y en todo momento evitaron recurrir a vías de hecho.”

De este modo, el asesinato de Javier se podría haber evitado si el Estado mismo y la Justicia se hubiera ajustado al derecho (algo que tanto nos exigen a los Pueblos Originarios) y si se pusiera en práctica el Derecho Indígena, ampliamente reconocido en la legislación nacional e internacional.

La demora del Juicio pone en evidencia entramados de poder y lógicas que aún están vigentes, más burdamente en las provincias, en donde las familias tradicionales de la oligarquía terrateniente aún mantienen importantes posiciones, con influencia en los distintos poderes del Estado y en estrecha relación con las fuerzas de seguridad.

En estos 9 años, la violencia por parte de los Amín continuó a través de amenazas y hostigamiento por parte de distintos miembros de la familia, haciéndose presentes en nuestro territorio. Los que eran niños en ese momento crecieron con miedo. Las secuelas físicas y psicológicas marcaron a la Comunidad.

No obstante ello, Los Chuschagasta, hemos tomado la decisión política de transformar ese dolor en acción. Durante ocho años y diez meses salimos a las calles tucumanas para exigir justicia, y el juicio es producto de esta lucha. Pero fuimos más allá, ya que creemos que la mejor forma de recordar a Javier es dar continuidad a su lucha y a su trabajo por la comunidad. Con la fuerza de su memoria, durante estos años hemos profundizado el proceso de fortalecimiento identitario, cultural, político y organizativo de la comunidad en nuestro Territorio.

Somos conscientes que este proceso no se inicia con Javier, sino que es parte de nuestra memoria colectiva como Nación Diaguita, compartida a su vez con los más de 40 Pueblos preexistentes que hoy vivimos en Argentina. Como Pueblos Originarios, creemos que es nuestra obligación y responsabilidad hacer una lectura del momento político que estamos viviendo y es fundamental que unifiquemos nuestros pensamientos y acciones en una lucha colectiva.

Nadie nos va a devolver a Javier, pero desde Chuschagasta esperamos que se haga Justicia y que el resultado de este juicio sirva para establecer un antecedente para los conflictos territoriales que vivimos y compartimos los Pueblos Originarios a lo largo y ancho del país.

El Contexto político actual es crítico. Los Pueblos Originarios volvemos a ser víctimas de un arcaico discurso racista, de criminalización y persecución por parte de la actual gestión del Gobierno Nacional, mediante el cual pretenden construirnos como sujetos peligrosos con la receta del enemigo interno, para justificar la represión y el avance de las empresas extractivistas sobre nuestros territorios.

A la par, las áreas de gobierno destinadas a la política indígena están completamente desfinanciadas, fueron destruidas o quedaron a cargo de personas que no son idóneas ni tienen conocimientos necesarios para llevar adelante la gestión. El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas está abandonado, no hay acompañamiento jurídico a las comunidades y los funcionarios nunca se hicieron presentes en nuestro territorio.

Por todo ello, convocamos a las organizaciones y comunidades de Pueblos Originarios, organizaciones sociales, políticas, organismos de Derechos Humanos y a la sociedad en general a acompañarnos, con su presencia física o mediante pronunciamientos públicos, en esta nueva instancia de lucha, esta vez en la arena judicial, para pedir JUSTICIA POR JAVIER CHOCOBAR!

¡JAVIER CHOCOBAR PRESENTE!

¡CARCEL PARA LOS ASESINOS!

¡MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA Y TERRITORIO!


Información del Juicio:
Fecha y Hora: 28 de agosto de 2018 a las 09:00 hs.
Lugar: Fuero Penal del Poder Judicial de Tucumán, sito en calle España 430, piso 5, en la ciudad de San Miguel de Tucumán.



Vocerías de la Comunidad Los Chuschagasta:
Ismael Chocobar (011) 1533777684

Nancy Chocobar (11) 1558396726

Correo electrónico: loschuschagastadiaguitas@gmail.com





sábado, 4 de agosto de 2018

Medicina ancestral, sabiduría que no desaparecerá


Parteras, curanderos, fregadores y sanadores son algunas de las personas que practican la medicina ancestral. 

Los remedios van acompañados de ceremonias espirituales. Pese a los avances en la medicina moderna, hay muchas enfermedades para las que la ciencia no encuentra respuesta. 

Varias personas acuden a tratamientos alternativos ya sea porque los médicos no tienen un diagnóstico para los síntomas que padecen o porque simplemente confían más en la medicina tradicional. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la medicina tradicional es un conjunto de conocimientos, aptitudes y prácticas basados en teorías, creencias y experiencias indígenas de las diferentes culturas, sean o no explicables, usados para el mantenimiento de la salud, así como para la prevención, el diagnóstico, la mejora o el tratamiento de enfermedades físicas o mentales. 

Los conocimientos de la medicina ancestral han sido transmitidos de generación en generación. Algunos de los males que cura son los espantos y las recaídas. 

Enrique Cachiguango afirma ser un “caminante de esta medicina” y recuerda que todo lo aprendió de sus antepasados. “Mi abuelo, mi madre y mi padre conocían esta medicina, yo me crié con estos conocimientos; es más, yo nací en la casa con una partera”, comenta Cachiguango, quien es oriundo de Otavalo, Imbabura. Aunque la mayoría de personas relacionan la ancestralidad con el pasado o lo antiguo, en los pueblos indígenas tiene otro significado. 

Ellos tienen una visión diferente del tiempo. Cachiguango asegura que no hay pasado, presente y futuro, y que el tiempo no es lineal sino cíclico. 

“Lo que fue alguna vez volverá a ser aunque con otros aportes, pero ese tiempo vuelve”, comenta. 

En ese sentido —señala— lo ancestral no existe en los pueblos indígenas. Para ellos la ancestralidad es la inspiración original que la naturaleza ha provocado en los seres humanos, la cual va acompañada de las tradiciones de cada pueblo. 

La medicina ancestral tradicional andina es todo un sistema de salud que se ha mantenido vivo gracias al esfuerzo y defensa de los pueblos indígenas a través de los siglos. 

Esta medicina también tiene niveles o especialistas. Dentro del mundo kichwa del norte existe el yachakuk que es el aprendiz; el herbolario que conoce todo sobre las hierbas medicinales; la partera; el fregador o huesero que se encarga de las lesiones; el kuyphichak que es quien diagnostica y hace tratamientos con cuyes; el riquk que diagnostica leyendo la vela; el hampiyachak que es el sabio de la medicina y, finalmente, el yachak que es el máximo sabio de la comunidad. 

Todos ellos ocupan elementos de la naturaleza. 

Por ejemplo, en ocasiones utilizan el corazón o núcleo de la piedra para los tratamientos. Cachiguango aclara que la medicina ancestral no puede tratar enfermedades modernas como el sida, el cáncer o el ébola. “Sí habría la posibilidad de curar estas enfermedades, pero habría que cambiar completamente el sistema de vida. 

La medicina tradicional ancestral no puede, como la medicina convencional, frenar de un plumazo cualquier enfermedad”, explica Cachiguango. 

La medicina ancestral cura las enfermedades conocidas como etnoculturales. Algunas de ellas son el mal viento, los ojeados, el espanto y las recaídas, entre otras. Según Carmen Cumba, de 54 años, partera desde hace 38, los médicos convencionales no pueden curar estos males. 

Ella es de la comunidad de Alambuela (Imbabura) y comenta que varios enfermos, después de estar hospitalizados, van a la comunidad para ser curados. 

Recuerda que algunas de sus amigas fallecieron mientras daban a luz, incluso su primer hijo murió en el parto. Fue entonces que decidió ser partera. 

Aprendió los conocimientos de su madre y de su abuela. 

Aprendió cómo revisar a la mujer embarazada, qué peligros pueden correr la madre y el bebé, cómo atenderlos, cómo debe acomodarse la madre para dar a luz y qué hierbas le puede recomendar. 

También realiza una ceremonia para curar del espanto a la parturienta, para ello combina tierra, agua, aire y fuego. 
Ahora atiende partos en varias comunidades del norte. Además, cura las torceduras y resfriados. 

Estas tradiciones medicinales se relacionan directamente con la cosmovisión de la comunidad y su espiritualidad, y buscan que el paciente se conecte con la Tierra. 

“La visión del mundo es que toda la naturaleza, el átomo de la materia, la célula animal, la molécula del agua, son seres vivos que tienen inteligencia propia. El taita yachak hace que el enfermo se reconcilie, a través del ritual, con su enfermedad, que acepte su realidad. Cuando el paciente acepta empieza el proceso de sanación. En otras palabras, está conversando con sus células enfermas para que se curen”, explica Cachiguango. 

Para él, la modernidad está pensando en una lógica tal vez académica, de cálculo y de evidencias, mientras que la medicina ancestral se rige por una lógica de la emotividad, es intuitiva; una lógica del amor y de sentimientos. 

Para el mundo indígena la medicina ancestral es una sabiduría sin tiempo, es una sabiduría que surge de la tierra. 

“En el mundo indígena el ser humano no hace conocimiento, el ser humano solo aprende, la que realmente hace el conocimiento es la madre naturaleza y, según nosotros, es el libro más antiguo que existe”, añade Cachiguango. 

Sabidurías 
La Organización Mundial de la Salud reconoce estos saberes ancestrales 

Según la OMS, la medicina tradicional abarca diferentes terapias y prácticas que varían entre países y entre regiones. En algunos lugares se denomina medicina alternativa o complementaria. 

La medicina tradicional se utiliza desde hace miles de años para contribuir a la salud humana, en particular como proveedores de atención primaria en el ámbito comunitario. 
De acuerdo con la OMS, a partir del decenio de 1990 se ha constatado un resurgimiento de su utilización en muchos países desarrollados y en desarrollo. 

Según la Organización Panamericana de la Salud, este tipo de medicina es parte de la cultura de un pueblo, no hay sociedad que no haya desarrollado algún sistema de medicina, es decir, un sistema ideológico o doctrinario acerca de la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, y más concretamente sobre las causas de las afecciones, la manera de reconocerlas y diagnosticarlas, así como las formas o procedimientos para aliviar, curar o prevenir las enfermedades para preservar y promover la salud.

Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/de7en7/1/medicina-ancestral-sabiduria-que-no-desaparecera